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Biomimetismo morfológico espontáneo en el hidrogel polimérico organomagnesiano ((MgA)).
Por Álvaro López Ruiz
La reacción de polimerización por poliadición de la molécula autocatalítica,
organometálica y monomérica de acrilato de magnesio (MgA) (MgC6H6O4):
CH2=CH-COO-Mg-COO-CH=CH2 (PM: 168,3 g/mol):
Que hemos sintetizado en nuestro laboratorio, permite formar, tras la
polimerización exotérmica en solución acuosa, con rotura de enlaces dobles de
sus grupos vinilo, e hidrogelificación, numerosas “microestructuras biomiméticas
diferenciadas” (MBD) más complejas, con enlaces covalentes entre átomos de
carbono, constituyendo un estadio “autoenergético”, que puede considerarse
situado entre los compuestos orgánicos e inorgánicos. La fórmula anterior del
monómero (MgA) lleva en el centro el bivalente, catalítico, ligero y afín con el
agua, átomo de magnesio, constituyendo una molécula “autónoma”, con energéticos
enlaces dobles, que permiten crear espontáneamente, tras catalizarle,
estructuras individuales coloidales, al polimerizar en medio acuoso, así como
filamentos, túbulos, vesículas y sáculos con bicapas limitadoras curvadas. En
solución acuosa no catalizada, con el tiempo el (MgA) puede formar
macrocristales con aristas rectas, que hemos podido observar directamente. El
catalítico átomo de magnesio constituye el componente químico “metálico” en la
molécula del monómero organomagnesiano (MgA). Este monómero está formado, al
igual que el polímero ((MgA)), por los elementos ligeros H, C, O, Mg, a
diferencia de la composición de las células vivas, que contienen básicamente los
elementos H, C, O, N. Un tercio del mineral encontrado en el cuerpo humano se
haya en su esqueleto, incluido el magnesio, que es también el átomo central de
la fundamental molécula clorofila de las plantas, que están constituidas
principalmente por el polímero celulosa.
El (MgA) es muy soluble en agua, existiendo una determinada zona térmica y de
concentración, que permite conservarle mucho tiempo fluido sin que polimerice o
colapse, mientras no se caliente a unos 60ºC ó más, ó se adicione un catalizador
y un cofactor adecuado. Con ello se forma un hidrogel, que constituye una matriz
“temporalmente activa”, así como microestructuras biomiméticas (MBD),
polimórficas, más complejas, que podrían seleccionarse artificialmente. Se
realizaron pruebas toxicológicas del monómero (MgA), que fue inyectado a dosis
moderadas en ratas, siendo compatible con el substrato, y que luego polimerizó,
dando un resultado por debajo del límite de toxicidad admitido legalmente, por
lo que se podría probar su actividad como molécula base de síntesis de fármacos
y como transportadores de medicamentos, etc. Los sáculos, vesículas y túbulos
“abióticos” del sol-gel (MgA)-((MgA)) en medio hídrico, están frecuentemente
limitados por membranas bicapa, que recuerdan a las membranas plasmáticas reales
de las células, que contienen proteínas permeables, con microcanales, y
fosfolípidos. Las microestructuras organomagnesianas obtenidas las tincionamos
con colorantes orgánicos conteniendo anillos aromáticos, como el azul de
metileno, para una mejor observación en capa delgada con el microscopio óptico,
descubriendo casualmente las estructuras polimórficas diferenciadas (MBD)
citadas, que tienen un origen común, y que quisiéramos investigar con equipo
microscópico de más aumentos y resolución. El método de tinción fue iniciado por
el médico científico alemán Paul Ehrlich (1854-1915), que utilizó colorantes
orgánicos, que teñían selectivamente algunas partes de los leucocitos iniciando
la quimioterapia experimental al relacionar la química orgánica con la
fisiología, para lo que observaba las respuestas en los animales tratados: Según
Ehrlich “solamente pueden situarse en un lugar concreto del organismo las
substancias que se ajustan y encajan en las moléculas del receptor”, lo que es
coherente con la diferente bioactividad existente entre los numerosos inversos
ópticos o enantiómeros, que pueden ser separados por diversos métodos. Las
biomoléculas se pueden identificar por su actividad biológica en animales,
pudiéndose aplicar farmacológicamente el fenómeno quiral y su optimización a
todas las sustancias bioactivas, como muchos medicamentos. Estableció las bases
metodológicas para el descubrimiento de fármacos.
Las microestructuras biomiméticas diferenciadas (MBD) artificiales citadas, las
hemos obtenido a partir de hidrogeles organometálicos de la molécula monomérica
sintética (MgA), de composición híbrida, polimerizada por adición, lo que podría
explicar, por sus fases de desarrollo en la placa de Petri, su parecido
morfológico exterior con algunas bacterias, pudiendo ser observadas con el
microscopio en preparaciones delgadas tincionadas y seleccionadas
artificialmente, de las cuales se muestran a continuación algunas microfotos
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